del consultorio
5 exámenes que debes revisar con tu médico

En mi canal de YouTube repito una idea que a muchos les incomoda, pero que es fundamental después de los 40 años: tener exámenes “normales” no siempre significa tener una evaluación completa.

Especialmente en personas con prediabetes, diabetes, hipertensión o antecedentes familiares, el cuerpo puede ir acumulando daño durante años sin dar síntomas claros. Ese daño no siempre aparece en la glucosa o en el colesterol LDL que solemos revisar de rutina.

Este artículo es una extensión directa de lo que explico en el video en mi canal en youtube. Aquí resumo cinco exámenes que ayudan a ver lo que normalmente no vemos, explico qué miden, cómo se solicitan y qué valores son relevantes, siempre dentro de un contexto clínico completo.

1. Proteína C Reactiva ultrasensible (PCR-us)

El termómetro de la inflamación silenciosa

La PCR ultrasensible mide inflamación sistémica de bajo grado.
No la inflamación aguda de una infección, sino ese “fuego lento” que no duele, no arde y no avisa, pero que daña arterias, favorece la resistencia a la insulina y acelera el deterioro de las arterias y acelera el envejecimiento .

¿Por qué es útil?
Porque niveles persistentemente elevados se asocian a mayor riesgo cardiovascular, incluso en personas con colesterol aparentemente normal. La inflamación de bajo grado no es solo un acompañante: forma parte del problema.

Cómo se solicita

  • Análisis de sangre

  • Idealmente en un momento clínicamente estable

  • Si se reporta elevada, conviene repetirla para confirmar

Valores orientativos

  • < 1 mg/L → riesgo inflamatorio bajo

  • 1–3 mg/L → riesgo intermedio

  • 3 mg/L → riesgo alto

  • 10 mg/L → no interpretar como riesgo cardiovascular; buscar causa aguda

    La PCR-ultrasensible no dice dónde está el problema. Dice que hay fuego de bajo grado consumiéndote.

2. Homocisteína

Una señal de estrés vascular

La homocisteína es un aminoácido que, cuando se eleva, se asocia a daño del endotelio (la pared interna de las arterias), mayor estrés oxidativo y mayor riesgo trombótico.

Qué debes entender bien?
No es un objetivo terapéutico aislado. Bajarla con vitaminas, por sí solo, no siempre reduce eventos cardiovasculares. Su valor está en lo que revela del contexto metabólico. Es decir, no es la causa del problema, es un reflejo del daño.

Cómo se solicita

  • Análisis de sangre, idealmente en ayunas

Valores orientativos

  • < 10 µmol/L → deseable

  • 10–15 µmol/L → intermedio

  • 15 µmol/L → elevado (requiere evaluar contexto: vitamina B12, ácido fóllico, pruebas de función renal y hepática, inflamación de bajo grado)

La homocisteína es una luz amarilla, no un botón que se “trata” para apagarlo.

3. Lipoproteína(a) – Lp(a)

El riesgo genético que no aparece en el colesterol habitual

La Lipoproteína(a) es una partícula de colesterol con una base genética muy fuerte. No depende de la dieta ni del ejercicio y suele mantenerse estable a lo largo de la vida. Por eso, en la mayoría de personas, basta medirla una vez en la vida.

Dato clave
Aproximadamente 1 de cada 5 personas tiene Lp(a) elevada y la mayoría no lo sabe. No da síntomas.

Cómo se solicita

  • Análisis de sangre

  • Puede reportarse en mg/dL o en nmol/L

  • No existe una conversión exacta entre ambas unidades. En mg/ml indica la cantidad de Lp(a) y en nmol/L indica cuántas partículas hay cirulando. Es preferible saber cuántas hay circulando.

Rangos prácticos más usados

  • Bajo / normal:

    • < 30 mg/dL o < 75 nmol/L

  • Intermedio (zona gris):

    • 30–50 mg/dL o 75–125 nmol/L

  • Alto:

    • 50 mg/dL o ≥ 125 nmol/L

Hoy no existe un tratamiento específico dirigido solo a bajar la Lp(a), pero conocerla permite extremar el control del resto del metabolismo. No es una sentencia, es información. Lo que sí es claro que debes tratar todos los factores que “disparan” la acción de la Lp(a) (producir coágulos), controlar todo lo que genere inflamación de bajo grado en las arterias (estrés, dormir mal, hipertensión arterial, glucosa elevada y especialmente controlar los niveles de colesterol LDL y triglicéridos).

Debes discutir con tu médico cuándo debe tratarse la Lp(a).

4. Apolipoproteína B (ApoB)

Contar partículas, no solo colesterol

La ApoB mide cuántas partículas de colesterol potencialmente dañinas están circulando. Porque no TODO el colesterol LDL es “malo”. Cada partícula generadora de placas de grasa en las arterias lleva una molécula de ApoB.

Por qué es tan importante
Explica por qué personas con LDL “normal” pueden tener alto riesgo cardiovascular, sobre todo en contextos de prediabetes, diabetes o triglicéridos elevados.

Cómo se solicita

  • Análisis de sangre (Apolipoproteína B o ApoB)

Valores orientativos según riesgo cardiovascular

  • Riesgo moderado: ApoB < 100 mg/dL

  • Riesgo alto: ApoB < 80 mg/dL

  • Riesgo muy alto (enfermedad cardiovascular establecida): ApoB < 65 mg/dL

Como referencia general, valores ≥130 mg/dL sugieren riesgo elevado.

La ApoB no reemplaza al LDL, pero lo explica mejor en muchos pacientes.

5. Microalbuminuria

El aviso temprano del daño vascular

La microalbuminuria detecta pequeñas cantidades de albúmina (proteína) en la orina. No es una enfermedad; es una señal temprana de daño vascular.

Hoy se recomienda medirla como relación albúmina/creatinina en orina (ACR).

Cómo se solicita

  • Orina aislada

  • Reportada como mg/g o mg/mmol

Categorías estándar

  • Normal (A1):

    • < 30 mg/g o < 3 mg/mmol

  • Microalbuminuria (A2):

    • 30–300 mg/g o 3–30 mg/mmol

  • Severamente aumentada (A3):

    • 300 mg/g o > 30 mg/mmol

Puede estar alterada aunque la creatinina en sangre sea normal. Predice riesgo cardiovascular y progresión de enfermedad renal.

Un mensaje final importante

No hablo aquí de glucosa ni de hemoglobina glicosilada porque esas casi siempre se solicitan.
Estos cinco exámenes no reemplazan lo básico: completan la historia.

En mi canal de YouTube desarrollo estos conceptos con ejemplos clínicos y analogías sencillas. Este artículo es una extensión para quienes quieren entender mejor sus resultados, conversar con más criterio con su médico y dejar de interpretar la salud como una foto aislada.

El metabolismo no suele fallar de golpe.
Falla por acumulación.

Y estos exámenes ayudan a verlo a tiempo.