de mi investigación sobre el cortisol
Tu cerebro no sabe que es “solo una noticia”

Hoy te confieso una decisión que me cambió por completo mis mañanas: dejé de oír y ver noticias al despertar. No porque me haya vuelto “débil”, sino porque entendí algo muy serio desde la biología del cerebro: él no distingue bien entre una amenaza real y una amenaza narrada en TV o radio; muchas veces las noticias se sienten como si el peligro estuviera ocurriendo en la sala de tu casa. Y justo al despertar —cuando vienes deshidratado, con el cortisol activándose y el cuerpo apenas arrancando motores— ese cóctel diario de tragedias (porque eso es lo que más se vende) puede disparar la cascada del estrés mucho más de lo que imaginas. 👉 Te dejé el artículo completo en mi blog, con estudios científicos y la explicación fisiológica… y sí, con humor, porque la salud con humor se entiende.
de Proteína en la cena (5 pm)
En mi plan personal para preparar un envejecimiento saludable, apunto a consumir alrededor de 120 g de proteína al día (1,5 g x mi peso en kg). Por eso procuro que cada comida tenga al menos 40 g de proteína. Para que la cena no esté cargada de carbohidratos suelo hacerlo así: un batido de 25 g de proteína (whey protein de verdad y limpia), acompañado de 2 huevos y una rodaja de queso.
¿Por qué no tomar la proteína sola? Porque en la naturaleza las proteínas no existen en forma aislada: vienen acompañadas de grasa. La grasa del huevo y del queso retarda el vaciamiento gástrico, mejora la tolerancia digestiva y prolonga la saciedad nocturna, además de facilitar un uso más sostenido de los aminoácidos durante la noche, cuando el músculo entra en fase de reparación. En palabras simples: proteína con algo de grasa se parece más a la comida real… y el cuerpo lo agradece.
💬 Jubilados sin red
Atiendo muchas personas mayores de 60 años y hay algo que se repite —sobre todo en los hombres—: la dificultad para hacer nuevas amistades. Muchas veces no se vive como tristeza, sino como rutina, como ese “yo estoy bien así” que en medicina suele significar “mi vida social depende del noticiero”. Yo soy todo lo contrario: no es extroversión: es intuición clínica. El cerebro humano no fue diseñado para vivir en silencio prolongado.
Hacer amigos nuevos es casi como llevar el cerebro al gimnasio. Una nueva amistad obliga a crear conexiones neuronales frescas, activa memoria, atención, lenguaje y regulación emocional, y se ha asociado con menor riesgo de deterioro cognitivo y envejecimiento cerebral más saludable. En muchos hombres esto cuesta más porque sus relaciones giraron alrededor del trabajo o actividades —cuando estas desaparecen, el vínculo también—, así que socializar después de los 60 se siente como aprender un idioma nuevo sin subtítulos. Pero vale totalmente la pena: el cerebro que conversa no se oxida. Mi receta médica es clara: camina, come bien… y haz al menos un amigo nuevo. El cerebro se lo va a agradecer todos los días.
De youtube
La semana pasada atendí a un paciente de 60 años que, en papel, parecía el ejemplo de salud: peso adecuado, cintura de 80 cm —excelente para un hombre—, activo y sin antecedentes de diabetes. Sin embargo, sus exámenes mostraban prediabetes. En este video explico por qué una cintura “normal” no siempre significa un metabolismo sano, cómo la grasa visceral puede generar inflamación y resistencia a la insulina desde el hígado, y te muestro una forma sencilla de estimar este riesgo con una medición que casi nadie conoce: la relación entre abdomen y muslo.
De lo que poco gusta
🦠💉 Vacúnate

La vacuna del neumococo es especialmente importante en personas con prediabetes o diabetes mayores de 50 años, porque en estas condiciones el sistema inmune no siempre reacciona con la misma agilidad de los 30. El neumococo no es un resfriado simpático: puede causar neumonía, meningitis e infecciones en la sangre, y en personas con diabetes el riesgo de hospitalización por neumonía es 1.5 a 3 veces mayor, con más complicaciones y mayor mortalidad. Dicho en lenguaje de consultorio: cuando hay glucosa alta, las defensas se distraen, y el neumococo aprovecha la confusión. La buena noticia es que la vacuna reduce de forma clara los cuadros graves y es una de las inversiones preventivas más inteligentes después de los 50. No es exageración médica: es como ponerle alarma y reja a la casa… si el vecindario se pone maluco.
Hasta el próximo miércoles,
Barcha


